SOBRE LA PIEZA
Cojín tejido a mano en lana de oveja mediante telar de pedal, siguiendo una técnica tradicional de Teotitlán del Valle. El diseño geométrico se construye directamente en el tejido mediante cambios de color, dando lugar a una superficie firme, compacta y de gran definición.
Para esta pieza se tiñó una madeja específica de aproximadamente 360 g de lana, destinada únicamente a este cojín. La paleta cromática se construye a partir de procesos de teñido sucesivos: el verde se obtiene primero con granada y posteriormente se pasa a un baño de añil; el morado nace de un primer teñido en grana cochinilla seguido de un baño de añil. En algunos tonos se incorpora jugo de limón para modificar y avivar el color de forma natural.
El resultado es una composición de colores vivos, con ligeras desigualdades propias del trabajo manual, donde se aprecian la fibra natural y la profundidad de los pigmentos. Son colores con vida, que cambian y acompañan el paso del tiempo en el espacio que habitan.
Al trabajar con tintes de origen natural, la intensidad y los matices pueden variar según la cosecha del fruto, el clima y el momento de recolección, haciendo que cada pieza sea única.
Pensado como pieza decorativa funcional, este cojín aporta textura, carácter y un acento artesanal a interiores contemporáneos o de inspiración natural.
Técnica
Cuidado y longevidad
La lana es una fibra naturalmente resistente y duradera. Se recomienda aspirar o sacudir el cojín de forma regular.
En caso de mancha puntual, limpiar únicamente la zona afectada con agua fría y jabón neutro. Evitar productos abrasivos y la exposición prolongada al sol.
Nota
Cada cojín es único. Las ligeras variaciones en color, textura o dibujo son inherentes al proceso artesanal y forman parte de su valor.











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